Condé Nast Traveler puso su mirada en Can Lluc para descubrir una Ibiza diferente: la del campo, la naturaleza, la arquitectura tradicional y los días que transcurren sin prisa.
En su reportaje “Can Lluc: el cielo en la Tierra existe, y está en el campo ibicenco”, publicado en colaboración con Issey Miyake, la revista viaja hasta el corazón rural de Ibiza para acercarse a la historia, el paisaje y la forma de entender la isla que rodean Can Lluc.
Una mirada que conecta directamente con lo que significa alojarse en un agroturismo en Ibiza: descubrir la isla desde la calma, rodeados de naturaleza y lejos de sus zonas más concurridas.

Condé Nast Traveler descubre el Can Lluc más auténtico
El reportaje comienza precisamente donde empieza la historia de Can Lluc: en una antigua finca familiar situada en el interior de Ibiza y vinculada desde hace generaciones al paisaje rural de la isla.
La casa original, con más de 300 años de historia, fue recuperada por Lucas Prats y Tina Soriano respetando el carácter de la arquitectura ibicenca. Muros de piedra, techos de madera y elementos que formaban parte de la vida de la familia conviven hoy con los espacios destinados al descanso.
Condé Nast Traveler pone especialmente en valor esa relación entre el alojamiento y su entorno. Los pinares, olivos, vegetación mediterránea y el paisaje que rodea la finca no funcionan simplemente como escenario: forman parte de la experiencia.
Como resume la propia revista:
“Can Lluc respira al ritmo de las montañas y los viñedos que la circundan”.
Es una forma de entender Ibiza que sigue definiendo Can Lluc: vivir la isla con otro ritmo y prestar atención a aquello que muchas veces queda en segundo plano cuando se piensa en este destino.
La naturaleza como parte de la experiencia
La conexión con la naturaleza es uno de los hilos conductores del artículo de Condé Nast Traveler y también uno de los elementos que definen la experiencia actual de Can Lluc.
La finca se encuentra rodeada de paisaje mediterráneo, en una zona rural cercana a Sant Rafel desde la que es posible recorrer diferentes puntos de Ibiza y, al mismo tiempo, regresar al silencio del campo al final del día.
Aquí el protagonismo lo tienen los pequeños detalles: caminar entre la vegetación, escuchar los sonidos del entorno, descansar junto a la piscina o contemplar el paisaje sin necesidad de hacer nada más.
Es precisamente esa Ibiza interior la que permite comprender el origen del agroturismo en Ibiza: antiguas fincas y casas payesas vinculadas al territorio que hoy permiten acercarse a la isla desde una perspectiva más pausada y conectada con su identidad rural.
Arquitectura ibicenca y memoria familiar
Otro de los aspectos que destaca Traveler es la arquitectura de Can Lluc.
La piedra, la madera y la distribución de la antigua casa payesa recuerdan el pasado rural de la propiedad. En algunos espacios se conserva además mobiliario perteneciente a la familia, reforzando una sensación difícil de recrear en un alojamiento construido desde cero.
El objetivo de la restauración no fue borrar esa historia, sino permitir que siguiera formando parte del lugar.
Así, las construcciones tradicionales y los nuevos espacios conviven dentro de la finca manteniendo siempre la conexión con el paisaje. Las habitaciones, suites y villas se distribuyen entre vegetación mediterránea y zonas pensadas para descansar con privacidad.

Can Lluc y otra manera de vivir Ibiza
Más allá de la aparición en Condé Nast Traveler, el artículo refleja una idea que continúa formando parte de Can Lluc: existe otra manera de descubrir Ibiza.
Una Ibiza de caminos rurales, pequeños pueblos, naturaleza mediterránea, gastronomía local y momentos en los que el tiempo parece transcurrir de otra forma.
Alojarse en el interior permite además combinar esa tranquilidad con la posibilidad de recorrer la isla. Desde Can Lluc se puede salir a descubrir playas, calas, mercados y pueblos y regresar después a un entorno rodeado de naturaleza.
La experiencia continúa dentro de la propia finca con habitaciones, suites y villas, piscina, gastronomía mediterránea y espacios dedicados al bienestar. Todo ello integrado en un entorno rural en el que la calma y el paisaje son los protagonistas.
Un agroturismo para descubrir la Ibiza interior
El reportaje de Condé Nast Traveler ayuda a mostrar una de las caras menos evidentes de la isla: aquella que comienza cuando nos alejamos de las zonas más concurridas y nos adentramos en sus campos, montes y pequeños pueblos.
Es también la Ibiza en la que nació Can Lluc y la que continúa dando sentido al proyecto.
Si quieres conocer mejor esta forma de alojarte en la isla, puedes descubrir nuestra propuesta de agroturismo en Ibiza, su historia, su entorno y los espacios que forman parte de Can Lluc.
Lee el reportaje completo en Condé Nast Traveler
El artículo original forma parte de un reportaje de Condé Nast Traveler realizado en colaboración con Issey Miyake y dedicado a la relación entre Can Lluc, la naturaleza y el paisaje ibicenco.
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